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¿Madres tóxicas?

Por Estefanía López

¿Cuáles son las características de las madres tóxicas? Podrías estar actuando como tal, sin saberlo. ¿Cómo saber si tienes o eres una de ellas? Una madre es la primera influencia de un niño y parte de su comportamiento dependerá de lo que aprenda de ella. Por eso mismo, una crianza respetuosa y segura es muy importante en la vida del menor. 

Podemos detectar que tenemos una madre tóxica cuando en nuestra relación con ella existen discusiones frecuentes, desprecios, chantaje emocional o sobreprotección. Una madre tóxica es aquella que es capaz de generar malestar continuo en su hijo, nunca tienen en cuenta las necesidades de sus hijos, ni se ponen en su lugar. Son personas egoístas que solo buscan su propio beneficio.  

El daño que provocan este tipo de madres en sus hijos es enorme, en algunos casos son capaces de destruir por completo su autoestima, llegando a necesitar los hijos de intervención psicológica para sanar las heridas que se han podido acumular durante años. 

Sin embargo, no existe solo un tipo de madre tóxica. Dependiendo de los comportamientos que tenga con sus hijos, se pueden clasificar como madres sobreprotectoras, controladoras, perfeccionistas o despectivas, entre otras. 

Muchas personas no se dan cuentan de que han crecido en un entorno familiar destructivo hasta que son adultos. Estos son algunos de los rasgos o conductas por las que podemos identificar a una madre tóxica: 

  • Exigen demasiado a sus hijos, ignorando los límites. 
  • Siempre tienen que tener la razón y no tienen en cuenta también la opinión de los hijos. 
  • Minimizan los logros de sus hijos y se enfocan en los errores. 
  • Reprochan todo lo que hace su hijo/a. 
  • Culpabilizan al hijo/a de todo. 
  • Invalidan tus sentimientos, haciéndoles sentir culpables o manipulándoles. 
  • Tratan con indiferencia e incluso ignoran sus problemas. 
  • Les niegan amor y afecto. 
  • Usan chantaje emocional para controlarlos. 
  • Se enfocan en su propio bienestar por encima de todo. 

Aunque la situación pueda parecer desesperada, hay maneras de lidiar con los efectos de una madre tóxica y recuperar la estabilidad emocional. 

La relación madre/hijo supone una pieza fundamental en el desarrollo de la personalidad y de las relaciones que establecemos con otras personas. Es un vínculo que hay que cuidar y que supone una de las relaciones más significativas que tenemos. 

Por tanto, tener una madre tóxica puede causar una variedad de problemas emocionales en los hijos, por ejemplo: trastornos de ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades para establecer relaciones saludables con otras personas. 

Además, los hijos de una madre tóxica pueden desarrollar problemas de comportamiento como pueden ser las conductas impulsivas o agresivas, o ser más propensos a desarrollar problemas de salud mental graves a lo largo de su vida. 

Cuando somos pequeños es imposible saber cómo reaccionar ante una madre tóxica. Los niños pueden asumir que ese el comportamiento normal de una madre, pero al llegar a la adolescencia o entrar en la edad adulta descubren que algo no estaba bien. 

Es importante que como hijos y como madres aprendamos a establecer límites y a cuestionarnos comportamientos que para nosotros resultan ser normales, pero que de alguna manera nos están afectando, para así poder trabajar sobre estas. 

 

Estefanía López Paulín
Contacto: [email protected]
Número: 4881154435 

 

 

 

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