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La generación deprimida

Se le llama generación deprimida a una generación que engloba dos de ellas, la millenial y la generación z, personas que nacieron entre el 1981 y el 2010, estas fechas son un aproximado, pues no existe un consenso claro social para estas clasificaciones. Hoy en día es más común el uso de antidepresivos, más asistencia a terapia psicológica y más comunicación acerca de la ansiedad y tristeza en estas generaciones.  

Recordemos que la depresión es un trastorno que se manifiesta como un conjunto de síntomas, los más comúnmente conocidos son: falta de motivación, sentimientos de tristeza e insatisfacción, pérdida de interés en actividades que antes provocaban placer, alteraciones del ciclo del sueño, perdida de energía, etc.   

Pero, ¿Cuáles son los factores que han propiciado al aumento del padecimiento de ansiedad y depresión? 

Para iniciar por lo que es más visible hablaremos de las secuelas psicológicas que dejo la pandemia, la pandemia desde su inicio provoco niveles altísimos de ansiedad, debido al miedo a la incertidumbre, el no saber nada acerca de una nueva enfermedad y el riesgo de contagiarse y que la familia enfermara, esto provoco un agotamiento emocional en miles de personas, además de la soledad que, si bien en muchas ocasiones puede ser algo nutritivo, somos seres sociales, y al vernos confinados de un día para otro y por tiempo indefinido, provocó sentimientos de estrés, tristeza y ansiedad. 

 Las redes sociales son otro factor importante que ha ayudado en el aumento del padecimiento de la depresión y la ansiedad, aunque si bien, el uso correcto de las nuevas tecnologías nos permitió mantenernos en contacto con amigos y familia durante el tiempo del confinamiento, es verdad que el uso excesivo de estas puede traer consigo conductas dañinas, como la evitación de los momentos de ansiedad, y como lo mencionamos en la columna anterior, la comparación y autoexigencia excesiva por mostrar una “vida ideal”. 

La generación deprimida, esta educada en una “meritocracia” enfocada al éxito laboral y socioeconómico, cuantas veces no hemos escuchado la frase de: “si te esfuerzas conseguirás lo que te propongas”, cuando los resultados son de frustración en muchos casos, una y mil trabas al tratar de conseguir un empleo digno y bien remunerado es una de las actividades más difíciles para estas generaciones, provocando sentimientos de insatisfacción y tristeza. 

Otro factor son las preocupaciones globales, nuestros padres y abuelos no se preocupaban por temas como el feminismo, la eco-ansiedad, la migración, etc. Gracias a la velocidad en que viaja la información por todo el mundo, hoy podemos estar más en contacto con estas problemáticas, sin embargo, en muchos casos causan sentimientos de responsabilidad excesiva por situaciones que son más difíciles de solucionar, provocando ansiedad y sentimientos de desesperanza.  

La normalización del tema de la salud mental ha traído consigo como beneficio, el aumento en la comunicación y reconocimiento de síntomas de los trastornos de ansiedad y depresión, esto es positivo, ya que al reconocer un malestar podemos buscar ayuda, son los jóvenes quienes hoy en día hablan más abiertamente de la necesidad de asistir a terapia psicológica, sin pena al típico “ir al psicólogo es para locos” de generaciones anteriores, por eso hoy en día es más frecuente encontrarnos con gente que sin miedo nos cuentan cómo han padecido de ansiedad o depresión en algún momento de su vida.  

Para terminar, es importante recordar que, cuando hablamos de depresión y ansiedad las frases como: “tienes todo para ser feliz”, “ya no te sientas triste”, “eres muy joven para tener preocupaciones” o cualquier expresión que invalide los sentimientos de otras personas, están fuera de lugar, aunque desde tu perspectiva pueda parecer diferente la situación, nadie sabe lo que la otra persona está sintiendo, válida los sentimientos de la persona que tuvo la confianza de contarte que no estaba bien, y bríndale un lugar seguro y de escucha. Y por supuesto, en caso de que sientas que padeces depresión, acércate a un profesional de la salud de confianza.    

 

Estefanía López Paulín
Contacto: [email protected]
Número: 4881154435 

  

 

 

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