SLPSLP (destacadas)

Sin protocolo para el miedo

Algo que sin duda debemos agradecer en estos días es el proceso de humanización en el que estamos inmersos, ese que le faltaba a uno por el poco contacto real y físico. Por sentir el calor corporal de los hijos, por su necesidad constante de recibir energía y saber qué tenemos que idear para que la gasten, por el espíritu solidario de la pareja más horas de lo habitual (aunque supongo que no aplica a todos).

He escuchado que se han elevado las agresiones familiares, trastornos psicológicos y más. Hay quienes seguramente son presas de sus móviles y siguen olvidando que tienen al lado al ser amado.

Yo y los míos hemos hecho una estrategia –no dicha- de ser familia. Cosa rara, la tecnología que había servido para deshumanizarnos un poco, en estos días, ha servido para ponernos de acuerdo, acercarnos, ser punto de inflexión en algunas cosas.

La otra ha sido mirarnos a los ojos, volver a saber los incapaces que somos para unas cosas, y capaces para otras. Es increíble lo que puede hacer el encierro: nos muestra tal cual somos. No es que no lo supiéramos, solo que a veces convenientemente lo escondemos en los seguidores del “feisbuk” y la foto de inicio del “wasop”. Nos mostramos tal cual no somos. Yo no sé ustedes, pero este ejercicio de humanidad le hacía falta a mi vida.

Botón volver arriba