El tiempo - Tutiempo.net
Hoy es Viernes, 07 de Agosto del 2020

Santa María Tonantzintla, obra compleja de exuberante decoración

Por Elizabeth Romero del Instituto de Estudios Superiores en Gastronomía

mayo 4, 2020 por Redacción

Tienen los indios de Santa María Tonantzintla muchos huertos con rosas de Alejandría y otras flores. Este terreno muy fértil y abundante el de este pueblito, y demás de la iglesia principal hay otras capillas y oratorios de los indios caciques de bella fábrica.

Fray Francisco de Ajofrín. Diario, v. II, p. 201

[irp]

En el siglo XVIII se decoraba en un pequeño pueblo cercano a la ciudad de Puebla, una iglesia llamada Santa María Tonantzintla, su nombre en náhuatl significa en el lugar de nuestra madrecita. Las labores llevadas a cabo durante este período fueron una obra comunitaria que duró varios decenios: caciques, campesinos, albañiles, maestros de obra, yeseros, escultores, carpinteros, doradores y pintores concluyeron esta obra que hoy es admirada y dedicada como una ofrenda a la Virgen María con la palma de Engadí y el cedro de Líbano doradora de todos los dones y las bendiciones.

Su diseño fue inspirado en la fastuosa Capilla del Rosario que se encuentra en el Templo de  Santo Domingo en Puebla y como en todos los pueblos de México, durante siglos el templo ha sido testigo de los actos fundamentales de la vida de los habitantes de la comunidad que representa la esencia de sus raíces, sin duda, lo más atractivo de éste es la decoración de estucos policromados que tapiza sus interiores y que la hace única en su género. Sobre su simbología se han dado infinidad de interpretaciones, algunos la relacionan con motivos prehispánicos, otros la consideran una obra llena de ocultas y complejas alusiones.

Santa María Tonantzintla es considerada a menudo como un ejemplo de arte popular pero en realidad es una obra compleja formada por arquitectura, decoración de estucos, retablos y pinturas que pertenecen a muy variadas épocas y autores. En ella intervinieron artistas indígenas, mestizos y criollos. La exuberante decoración y la desproporción de las figuras en los estucos conviven en ella con las formas equilibradas, manifestando la compleja realidad histórica de la Nueva España.

Al hablar de una obra de arte hecha en el periodo colonial se utiliza a menudo el término popular, para significar con él que sus autores que son generalmente anónimos pertenecían al pueblo indígena y estaban por tanto compenetrados de los valores estéticos y espirituales del mundo prehispánico, así, el término arte popular es empleado como sinónimo de arte indígena, una suposición demasiado ambigua.

La riqueza de los caciques procedía de la explotación de las tierras fértiles del pueblo y de la crianza de cerdos, por ello, hortalizas, flores, frutas y carne eran llevadas a los centros urbanos aledaños y de su venta se obtenían cuantiosas ganancias, por lo que las donaciones eran una ayuda importante para realizar los trabajos de decoración y las ampliaciones del templo. Algunos de ellos, Don Pedro Antonio Cosklag y su esposa Pascuala María Tequapetla; Don Antonio Bernabé Tequapetla y su esposa Marta María Ytzcua desempeñaron también importantes cargos en el pueblo y participaron activamente en la construcción del templo.

Compartir en Whatsapp