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Padres sensibles, descubre si eres orquídea o diente de león

Pregúntale a cualquier padre de niños pequeños si alguna vez se ha sentido abrumado. Probablemente su respuesta sea: sí, incluso en los hogares más relajados puede haber días en los que el ruido y el desorden se salen de control, dejando a los padres exhaustos, a pesar de lo normal que es este sentimiento, hay un rasgo de la personalidad que puede hacer que la vida cotidiana sea más abrumadora para algunos padres que para otros. 

Aproximadamente entre el 20% y el 30% de la población se clasifica como una persona altamente sensible, esta sensibilidad puede relacionarse con olores, sonidos o cosas que ven. También con tener dificultades para lidiar con luces brillantes y ruidos fuertes, y pueden encontrar situaciones caóticas muy estresantes. 

Quienes lo padecen han sido descritos como «orquídeas», a las que les resulta difícil prosperar si las condiciones no son las adecuadas, a diferencia de las personas menos sensibles «tipo diente de león», que pueden crecer en cualquier entorno, sin embargo, ser «orquídea» también puede implicar una mayor conciencia de los estados de ánimo o sentimientos de otras personas, y un sentido particularmente fuerte de empatía. 

Ser una persona orquídea o altamente sensible también tiene sus ventajas, ya que aprender a comprender estos matices podría ayudar a convertir la crianza de los hijos en una experiencia más alegre y enriquecedora, en lugar de abrumadora, pero ¿cómo saber si eres una madre o padre orquídea? 

Lo primero es averiguar si eres muy sensible. Hay algunos test online gratuitos para descubrirlo, recordemos que ser muy sensible no es un trastorno, sino un rasgo de la personalidad, una cierta forma de responder al entorno. 

«En general, las personas sensibles tienen una mayor percepción, perciben más detalles», explica Michael Pluess, psicólogo de la Universidad Queen Mary de Londres, que se especializa en el estudio de personas sensibles, «se dan cuenta del estado de ánimo de otras personas y tienen una mayor empatía, por lo que aprenden más sobre el medio ambiente», agrega. 

Es decir, tienen una tendencia a reflexionar sobre lo que está pasando a su alrededor y pueden verse profundamente afectados por lo que ven y sienten (lo que explica por qué algunas personas no pueden ver películas de terror). 

Sin embargo, existen algunas estrategias que ayudan a las personas muy sensibles a afrontar la crianza de sus hijos, una es ser consciente de tus propias reacciones y saber qué te hace sentir estresado o relajado, La autoconciencia nos permite aceptar los desafíos de la crianza de los hijos, y buscar formas de sentirnos tranquilos o encontrar espacios de calma cuando nos sentimos abrumados. 

Por último, apóyate de herramientas que disminuyen la fuerza del estímulo que sientes que más te molesta, existen gafas con filtros que vuelven un poco más tenues los colores para no molestar tu vista, audífonos que disminuyen el sonido sin quitarlo por completo, y no olvides que ser una persona altamente sensible no es malo, ni te vuelve peor padre.  

 

Estefanía López Paulín
Contacto: [email protected]
Número: 4881154435 

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