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La Psicología del sobrepeso

Hace tiempo leí un libro llamado Más allá del sobrepeso de Anamar Orihuela, en el cual nos explica toda la psicología y procesos de dolor y sanación, que hay detrás de tener sobrepeso, ¿Cuántas veces hemos intentado hacer dieta sin éxito? o ¿Cuántos no hemos bajado de peso y hemos recuperado algunos kilos? Anamar nos explica las causas psicológicas del sobrepeso y como ella atravesó su proceso de reconciliación y sanación con su cuerpo. 

Como ya hemos visto en columnas anteriores, el cuerpo es a vía de comunicación inmediata de nuestra mente y el como nos sentimos, es decir, la mente convierte memorias y heridas en síntomas físicos, pero esto de ninguna manera vuelve a nuestro cuerpo un enemigo, y esto es lo primero de lo que nos habla Anamar; debemos dejar de pelear u odiar nuestro cuerpo, tenemos que dejar de estar en guerra con él y hacer una tregua, entender que esa grasa que cubre nuestro abdomen es una manera de nuestro cuerpo para protegernos, y es aquí donde  empieza el trabajo de hacer consciente y resolver esas heridas que seguimos cargando, para así poder liberar ese peso o protección que nuestro cuerpo esta generando.  

Anamar menciona excelentes preguntas para empezar este camino de autoconocimiento y sanación: “¿Qué ha necesitado mi cuerpo que cubre con tanta grasa?, ¿qué me ha faltado a nivel emocional que mi cuerpo ha creado estas defensas?” ella desde su experiencia nos cuenta como de pequeña al tener un padre ausente y una madre ocupada trabajando, se vio en la necesidad de protegerse así misma, su mente-cuerpo relacionó esto con ser una chica grande y robusta, llenando así esta necesidad de protección.  

A lo largo de nuestra vida y sin importar nuestra edad o conocimiento, tendremos que afrontar heridas, perdidas o duelos, sin embargo, la parte que más me conmovió del libro habla acerca de ser nuestra propia madre y padre, ser tu “MAPA”, debemos entender que las heridas de nuestra niñez no pueden ser resueltas por nuestros padres ahora que somos adultos, al igual que con nuestro cuerpo, tenemos que hacer una tregua y perdonar aquellos actos de nuestros padres que nos causaron dolor, además de sanar esa herida brindándonos lo que en aquella ocasión escaseo, en pocas palabras, permítete protegerte, mimarte, validarte, respetarte y perdonarte, bríndate ese abrazo que a tu niña/o interno le hizo tanta falta.  

Anamar menciona algo muy importante respecto a la visión de la comida como un sistema de recompensas, ¿Cuántos no decimos al fin de un día muy estresante o agotador “una rica cena me hará feliz”? Es importante reconocer las emociones y síntomas que tenemos después de una comida, si cada vez que te sientas a la mesa sientes que no puedes dejar de comer hasta sentirte completamente llena, pregúntate si alguna veces escaseo la comida en casa, o no tenias tiempo para comer con tanto trabajo y por eso aprendiste a comer de esa manera, escuchemos nuestro cuerpo, no le tengamos miedo a investigar nuestras heridas, ahora siendo adultos podemos brindarnos el abrazo, el apoyo y la validación que nos haga falta.  

Y por ultimo me despido con una frase final del libro 

“Estar consciente de que tu cuerpo es tu maestro en el camino de la vida, no tu enemigo, no tu burro, es la forma más concreta de expresar lo que llevas dentro; tu cuerpo es la memoria de vida de lo que debes sanar y resolver para trascender: escúchate, conócete y amate.”  

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