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Miercoles, 23 de Enero del 2019

Grises, comparecencias de Juan Ramiro Robledo y Leopoldo Stevens

* Aunque no hubo preguntas inquisidoras, cuando los funcionarios estatales se quedaban sin respuesta, decían a los legisladores “lo invito a sumarse al equipo y colaborar”
* Diputados no exigieron cuentas por entregar obras estatales a los Torres Corzo, Luis Mahbub ni los hijos de Leopoldo Stevens
Por Hugo Torres

octubre 17, 2018
diputados

Con una audiencia de apenas 15 diputados, Juan Ramiro Robledo y Leopoldo Stevens, secretarios de Comunicaciones y Transportes (SCT) y Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (SEDUVOP), acudieron este día a unas comparecencias que se antojan grises, en las que los asesores de los diputados, otra vez, no prepararon a sus jefes para exigir cuentas claras sobre la obra del Estado y la movilidad en la zona metropolitana, principales lastres de esas dependencias.

Leopoldo Stevens, visiblemente disminuido por la edad, había momentos en los que a pesar del micrófono no se le escuchaba, hubo otros tantos en los que se pensó que ya se había quedado dormido ante la prolongada duración de las comparecencias. Las pocas veces que se sintió acorralado, se quiso hacer el gracioso, acariciaba el brazo de Juan Ramiro, volteaba, le hacía ojitos, le sonreía, incluso llegó a declarar “No somos cuates, pero nos llevamos bien”. Juan Ramiro volteaba los ojos y se hacía a una lado, sabe que la bronca del metrobús se la echaron a él, luego de tres años de corruptelas del abuelo Stevens.

Stevens supo capotear las preguntas, les sacó la vuelta o de plano no las contestó. Pero reveló datos interesantes, según él, el 98% de la obra del Estado es realizada por constructoras potosinas, lo que no dijo y los diputados no preguntaron, es que los dueños de esas constructoras son los Torres Corzo, Luis Mahbub y sus hijos. También soltó, aunque ningún diputado lo captó: “hay intereses (refiriéndose a la obra pública) económicos, ayúdenos a que no nos coman”, nadie le preguntó qué intereses y de quiénes, aunque revisando los nombres de los propietarios de las constructoras preferidas del gobierno, se deducen.

El abuelo Stevens se fue por la fácil, cuando le exigieron obras al interior del estado dijo; “la vivienda la hace el INVIES, los hospitales Salud, las escuelas dependen de Educación, puentes y carreteras de la JEC”, para que no le pidan explicaciones, le faltó decir.

Del famoso colapso del puente Cascabel en Ciudad Valles, construido por los hijos de Leopoldo Stevens, el secretario dijo que se cayó por falta de mantenimiento, por lo que les pidió más dinero si no quieren que se repita algo así.

Fue tal la desfachatez y el mundo ideal de Leopoldo Stevens, que el diputado Rolando Hervert de plano le dijo “no pretenda darnos atole con el dedo”. Si bien el legislador panista hizo una buena presentación de las pésimas condiciones de la movilidad en la zona metropolitana y las deficientes y abandonadas instalaciones de lo que debió ser el carril del metrobús, no dio seguimiento, tanto Stevens como Juan Ramiro sortearon el tema, aunque hay que reconocer que la SCT se hizo cargo del proyecto apenas hace meses y optó por meter todo a un fideicomiso para que no le pasara lo mismo que a Stevens, que el dinero se le esfumó de las manos, aunque asegura que no es dinero perdido, pues esos carriles se utilizarán para el transporte de personal.

Stevens se dedicó a pedir dinero, porque dice que no tiene, y si los diputados quieren obras, pues deben darle más dinero. Defendió a sus colaboradores, de los que dijo son gente honrada. Válgame Dios si nomás falta que vuelen, como vuela el recurso.

Juan Ramiro resultó ser menos cínico, explicó que la fase uno del metrobús, en la que llevamos como 5 años, está lista para tener solo una de las dos líneas programadas, pero falta que el Estado ponga el 50% de los recursos, la federación ya puso su parte, para la línea 2 falta todo, y para las fases 2, 3 y 4, no hay para cuándo. Si bien nos va, dentro de 2 años y otros 144 millones de pesos, tendremos la ruta 1 del metrobús, que irá de la Alameda Juan Sarabia a Pozos.

El resto de los temas que se trataron se puede resumir como que no hay para cuando se privilegie la bicicleta y el transporte público al carro particular, tampoco hay para cuándo estarán en regla los UBER ni los transportes de personal. Y si quieren más obra, pues que los diputados asignen más dinero.

Seguiremos informando.

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