La lucha de poder entre el expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y su heredera, Claudia Sheinbaum, tiene al país al borde del colapso. Mientras ellos se lían en las altas esferas de la política, el pueblo se revela.
El megabloque carretero del lunes 24 de noviembre quedará inscrito en la historia de México como la gran rebelión de los tractores, una rebelión de campesinos cansados de la indiferencia del gobierno que les prometió una transformación que llegó, pero para mal.
Morena y su movimiento han buscado arrinconar a la clase trabajadora y campesina. Los productores del campo han visto desaparecer los apoyos que históricamente ganaron tras la Revolución: precios de garantía, fertilizantes, créditos, banca de desarrollo, agua para los cultivos, programas de capacitación, seguros por siniestros, desastres y sequías.
Los pleitos políticos de cúpula mantienen su guerra por el poder, mientras el morenato busca arrinconar a los productores del campo con expedientes penales abiertos y una velada amenaza de “diálogo o cárcel, diálogo o muerte”.
Y mientras los dueños del poder se ocupan en destituir al fiscal Alejandro Gertz Manero y todos volteamos hacia el Senado de la República, la primera mujer presidenta (con A) asesta duros golpes a la economía del pueblo con nuevas disposiciones fiscales, aumentos disfrazados de ajustes, implementación de nuevos cargos y multas para 2026, y busca, en medio de los dimes y diretes, cobrar de nuevo la tenencia vehicular de manera obligatoria y en todo el país.
Y mientras el fantasma de una rebelión del “pueblo bueno” recorre el país, el gobierno de Claudia Sheinbaum hace un descomunal recorte al presupuesto de salud y educación. El IMSS será el primero en ser mutilado; una docena de programas serán eliminados, entre ellos el de prevención. Tal vez la presidenta cree que, aplicando un impuesto de tres pesos por litro al refresco, desaparecerán los pacientes con diabetes.
El país no ha crecido este año; de hecho, está en el penúltimo lugar de crecimiento del ranking mundial, según los especialistas, apenas por encima de Haití.
El fantasma de la rebelión recorre México. Que nadie se sorprenda cuando reviente la liga que tanto han querido estirar quienes prometieron transformar al país. De hecho, lo han logrado: lo han transformado en un paraíso de violencia, inseguridad y pobreza.
¡Que Dios reparta suerte!
P.D.1.– Parece que Villa de Pozos, el municipio más bebé del Potosí, es víctima de una maldición. Los concejales y regidores andan tan hambreados que ya comenzaron a saquear las arcas. A ver si los diputados atienden la recomendación del gobernador y los destituyen por cochinos y trompudos.
P.D.2.– En el Altiplano la situación se está tornando bastante difícil. Primero fue el episodio en el que agentes de Zacatecas detuvieron a elementos de la Guardia Civil que andaban tirando bolsas con restos humanos en su territorio, y luego el hallazgo de tres cuerpos, también embolsados, en el libramiento de Matehuala. Información de fuentes militares asegura que hay una nueva disputa por el control del territorio, ahora entre tres cárteles: el CJNG, el CDG y el del Noreste. Todo indica que la región no tendrá una muy dulce Navidad, que digamos.
P.D.3.– Felicitamos desde este espacio al sistema educativo COBACH por haber obtenido el primer lugar en el concurso “Gobierno Abierto” gracias a un proyecto que propone sustentar en paneles solares el uso de energía eléctrica y aires acondicionados en los planteles del sistema. Estrellita, pues, para el director, Ricardo Centeno Trejo.
Hasta la próxima.