SLP

Elucubraciones: Las maromas del poder

Por El Gato Filósofo

La renuncia del fiscal José Luis Ruiz Contreras desató una ola de conjeturas, no porque el juez con licencia vaya a ocupar la Secretaría de Seguridad, sino porque su lugar lo ocupará la aún presidenta del Poder Judicial, María Manuela García Cázares.

Ruiz Contreras y García Cázares son dos personas experimentadas; los dos han sido sometidos a pruebas fuertes y las han superado. Manuelita, como le dicen a la futura fiscal, es una mujer inteligente, trabajadora, conoce la Fiscalía, fue la primera mujer procuradora en el gobierno de Horacio Sánchez Unzueta (QEPD) y ha tenido una trayectoria intachable. Ruiz Contreras, por su parte, ha sido controvertido, pero, en su periodo como fiscal, su desempeño fue casi perfecto.

El gobernador Ricardo Gallardo sabe que necesita fortalecer el tema de la seguridad y Ruiz Contreras tiene lo que se necesita para encarar lo que venga, sobre todo una estricta vigilancia para la jornada democrática del 2 de junio. El general Guzmar Ángel González Castillo cumplió su ciclo y se retira discretamente. García Cázares, a su vez, deberá conducir la Fiscalía por lo menos hasta el 26 de octubre, cuando concluye el periodo actual que comenzó Federico Garza y continuó Ruiz Contreras.

El debate está en el aire y las apuestas también, algunas dicen que Manuelita será electa para un nuevo periodo y otras que Ruiz Contreras regresaría al cargo para el cierre de sexenio. Ellos proponen, el Gato Filósofo tiene sus dudas.

En cuanto a la magistrada que sustituirá a García Cázares en la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia, Silvia Torres Sánchez está más que perfilada. Ocuparía el cargo hasta diciembre y tendría la opción de quedarse ahí al menos un año más.

En medio de este trapecismo político, hay que hacer equilibrio, redondillas, maromas y splits que pueden desagarrar algunas fibras. Cercanos al gobernador aseguran que todo está fríamente calculado. Como sea, hacían falta cambios de esa dimensión. Lo demás, es lo de menos.

Cavilaciones:

Primera: De gran y respetado jurista, el diputado federal potosino, Juan Ramiro Robledo, cayó en lo más hediondo de la fontanería política al intentar deslizar una reforma a la Ley Reglamentaria del Artículo 105 de la Constitución Politíca de los Estados Unidos Mexicanos a fin de que, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, conceda validez a reformas impugnadas con tan sólo cuatro de once posibles votos. El morenista no pudo concretar sus negras intenciones gracias a la oposición del PRIANPRD. El tema no es nuevo, pero sigue dando de qué hablar ¡Ay, Juanito! Después de vejez, viruela ¡Miau!

Segunda: En su visita a la Huasteca para supervisar las obras de la carretera Valles-Tamazunchale, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió hablar en privado con el gobernador Ricardo Gallardo. Al Peje le gusta la huasteca para hacer acuerdos políticos, lo hizo hace tres años y repite la dosis para los comicios del próximo 2 de junio. El marcador dice que, en el toma y daca, el mandatario potosino salió ganando.

Tercera: El instituto de Fiscalización Superior se ha equipado muy bien para las auditorías de obra. Hay alcaldes que se pasaron de listos y no les va a gustar lo que viene en el corto plazo, sobre todo en el Altiplano, donde todos ocuparon al mismo facturero.

Mostrar más
Botón volver arriba