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Martes, 16 de Julio del 2019

El calor puede alterar el olor y color del perfume

* Las alteraciones que pueden sufrir los productos aromáticos en verano “son muchas y muy variadas”. Del conjunto de reacciones químicas que pueden producirse, la más problemática sería la oxidación

julio 13, 2019
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En los meses de más calor cualquier perfume o agua de colonia debe permanecer alejado de la luz solar y de cualquier foco de calor: “más aún si ya se ha utilizado antes, porque, al aumentar la cámara de aire en el recipiente, los procesos naturales de deterioro se aceleran”, afirma  a Correo Farmacéutico Raquel Sanz, directora técnica de Iap Pharma.

Las alteraciones que pueden sufrir los productos aromáticos en verano “son muchas y muy variadas”. Del conjunto de reacciones químicas que pueden producirse, la más problemática sería la oxidación. Las consecuencias son “una variabilidad en el color del perfume, que tiende a intensificarse, y cambios en el olor”. Sin embargo, la textura “no suele sufrir cambios” por las altas temperaturas.

Durante el proceso de oxidación, el aroma del producto “puede ser correcto hasta el momento en que las reacciones han sido tantas que finalmente puede llegar a emitir un olor rancio o picado”. Para ejemplificarlo, Sanz equipara el aroma de un perfume mal conservado al de “los vinos cuando se avinagran”.

Ingredientes naturales

Las formulaciones basadas en ingredientes naturales deben conservarse de la misma manera, aunque, “al llevar un mayor número de componentes durante la destilación, las posibles reacciones de oxidación son mayores”, puntualiza.

Calidad del perfume

La durabilidad del aroma viene determinada por el diseño y la concentración, es decir, “por una buena distribución de las materias primas dentro de la pirámide olfativa que forma el perfume y por la concentración de los componentes en la fórmula final”, explica la experta.

Los aromas más veraniegos se asocian al frescor y a la transparencia, por lo que “las notas olfativas cítricas, agrestes y fondos cálidos no muy intensos son los más comunes”. El uso de estas esencias para la época estival “probablemente se deba a su relación entre calidad, precio y durabilidad”. Pero conocer las características del perfume más indicado para estos meses “no es posible, ya que calidad y gustos personales van unidos”, reflexiona Sanz.

Según la experta, el sistema olfativo y el gustativo son sentidos químico-sensoriales, ya que ambos convierten las señales químicas en percepción y, en consecuencia, cada usuario experimenta sensaciones distintas. ”Generalmente, asociamos las notas de mayor calidad a las que nos gustan y nos duran más”, comenta.

Por otro lado, el alcohol es el principal ingrediente destinado a proporcionar la sensación de frescor. “Ésta se produce porque el alcohol es muy volátil y se evapora rápidamente en el aire”, explica Susana Andújar March, directora de I+D de Betrés On, marca española de perfumería y ambientación.

La pregunta que surge es: ¿las colonias pueden provocar daño en la piel en los meses de más calor? Lo cierto es que el aumento de las temperaturas provoca la dilatación de los poros y una estimulación en la producción de sebo, por lo que “se encuentra más expuesta al medio ambiente y a los  cosméticos que se le aplican”. Este hecho favorece la aparición de alergias a algunos de los componentes, pero, para llegar a causarla, “una cantidad mínima de la sustancia aromatizante debe penetrar en la piel y unirse a una de sus proteínas”, lo que afectaría al sistema inmune y terminaría causando dermatitis, entre otros trastornos.

Para prevenir esta situación, aplicar el perfume sobre la ropa “sería lo más aconsejable, sobre todo para aquellas pieles más reactivas, finas o en circunstancias especiales, como la infancia o en la tercera edad”, señala Andújar.

En circunstancias normales “cualquier cosmético destinado a perfumarnos es el adecuado”. No obstante, si las pieles han experimentado cambios, serán más vulnerables y deberían tomarse medidas preventivas. Así, aquéllas que hayan sufrido exposiciones excesivas al sol, irritaciones, picores, tratamientos médicos especiales, etc., “tendrían que evitar la aplicación directa o bien utilizar aguas de colonia con menor contenido alcohólico y, en consecuencia, menor cantidad de esencias”.

Para las pieles más sensibles (y no alérgicas), Andújar recomienda que, antes de adquirir un nuevo perfume, se aplique una pequeña muestra en el antebrazo durante unos días. “Si no se produce reacción, podría seleccionarse para su uso”.

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