GONIERNO DEL ESTADO DE SAN LUIS POTOSI
ARTE, OCIO Y MODA

Día 2 de la Semana de Alta Costura

* Chanel, Vauthier, Armani y más en la segunda jornada de la semaine de haute couture.

* Por Sofía Paulín 

El día comenzó en el centro ecuestre del parque Bois de Bologne, L’Étrier de Paris, donde Chanel montó su show sobre arena blanca y con el trabajo del artista Xavier

Veilhan de fondo. Virgine Viard quiso reflejar tanto los deseos de los clientes de la casa de moda, como sus diversas inspiraciones a través de esta colección. El primero de 44 looks fue un clásico traje Chanel, hecho con un tweed verde brillante y 14 botones con diamantes. Como zapatos, la modelo llevó un par de botas vaqueras negras. La colección continuó con más trajes de tweed en diferentes tonalidades de gris, café y rosa, a cuadros, a rayas y un saco con patrón de pata de gallo. La diseñadora creó sombreros fedora del mismo material para ir a juego con el resto de algunos atuendos. A la mitad, vimos vestidos trompeta, tableados en la parte inferior, lo mismo con pantalones tipo palazzo. En una última sección más formal, aparecieron los listones negros en el cabello que siempre relacionamos con la marca, y a la par, vestidos de

gala hechos de lentejuelas, motivos art decó y florales. Otros mostraron mayor volumen con el uso de tul a los costados o tafeta para una construcción más sólida en faldas amplias y cuellos strapless.

“¿Piensas que soy una diva? Está bien, entonces ¡soy un diva!” dijo una vez Aretha Franklin y esa fue la frase que utilizó Alexis Mabille para definir su colección. Honrando la temática, la diva de la moda y el burlesque, Dita Von Teese, se encontraba en primera fila. Mabille tenía en mente una colección con una ligera incoherencia, atuendos diferentes, más como una alfombra roja, con una diva en cada look. El diseñador presentó vestidos con cuellos en forma de rosas, el primero completamente negro y off- the-shoulder, el segundo cubría la cabeza de la modelo, dejando a su rostro ser el centro de una flor rosada. La colección es una mezcla de vestidos inspirados en el tradicional smoking y telas románticas, vaporosas y que se mueven al caminar. Lentejuelas y encaje fueron clave en la colección. Faldas largas de corte A y trompeta fueron aquellas con mayor repetición, pero una de tul negro de gran volumen capturó la mirada de muchos. Cerca del final, el diseñador llevó el azul marino en capas, vestidos y una chaqueta asimétrica con un moño gigante al hombro que se convertía en un tren por detrás. 41 looks de alta costura para 41 divas diferentes.

A media tarde y con una gélida paleta de color (negro, beige, plateado y azul), Alexandre Vauthier demostró sus habilidades en sastrería y drapeado. Los 35 looks de la colección fueron una combinación de sacos, abrigos y gabardinas, con largos vestidos llenos de movimiento, cuellos strapless y escotes pronunciados. El diseñador presentó una silueta para vestidos que cae en forma de picos alrededor de las piernas y otra en forma de cascada. Combinó sus atuendos con guantes largos de cuero y botas / pantalón. Igualmente, vimos varios diseños asimétricos y hombros definidos. Los materiales en la colección consistieron de dramáticas plumas, lentejuelas y paillettes, encaje romántico, piel, terciopelo, delicada seda e incluso denim. El accesorio principal fue la bolsa bucket en diferentes tamaños y casi siempre a juego con el vestido. La electricidad y limpieza de Vauthier vienen desde sus días de trabajo junto a grandes de la moda como Jean Paul Gaultier y el difunto Manfred Thierry Mugler, ahora él está dejando su propia huella.

El siguiente desfile fue de Ronald Van Der Kemp, quien presentó 28 looks, cada uno completamente diferente, demostrando una vez más su gran creatividad. El diseñador es uno de los mayores exponentes de sustentabilidad en la industria, pues desde 2014 ha creado sus magníficas y eclécticas colecciones a partir de retazos de telas y materiales reciclados. El desfile saltaba de looks blanco y negro a monocromáticos a completamente multicolor, mezclando acabados y patrones que no imaginaríamos juntos normalmente. Una de las técnicas favoritas del diseñador holandés es el uso de parches o mosaicos, que le permiten formar prendas completas con pequeños pedazos de tela, que es lo que suele encontrarse cuando se trabaja con deadstock. Esto no es ningún impedimento para él, pues de alguna u otra manera se las ingenia para crear sombreros, bolsos, capas y construcciones innovadoras en sus diseños, como una falda y top completamente asimétricos en color y estampado, pero combinados a la perfección, con un efecto moderno y único, o un short y tacones hechos de una bandera Americana, o un colorido vestido de flores con ondas que bajan por toda la falda y mangas voluminosas.

El día cerró con el show del genio Giorgio Armani, quien presento nada menos que 92 looks de alta costura. La colección llevaba el nombre de “Pétillant”, que en español significa destellante. Y, efectivamente, el desfile no paró de brillar, con el uso de materiales que normalmente asociamos con la palabra como cuentas y lentejuelas, pero también sedas, terciopelo y tul cubierto en glitter. Un motivo visto a lo largo del show fueron las chaquetas estilo Tang, con bordados de nubes y flores, decorados con hilos metálicos y miles de cristales en las costuras. Acompañando a las chaquetas, vimos pantalones cigarrillo y trompeta. Como accesorios hubo clutches, aretes largos y collares llamativos. En otro tipo de atuendo, el diseñador puso sobrefaldas de telas ligeras y transparentes para transformar los looks. Hablando de faldas, las siluetas de esta colección fueron principalmente el corte A, lápiz y burbuja, ofreciendo una variedad para el gusto de cada clienta Armani. Volumen en la cintura, cortes asimétricos, escotes profundos y faldas de volantes son para aquellas más atrevidas. La paleta de color, se mantuvo en blanco, negro, rosa y azul, como lo suele hacer el diseñador italiano, siempre presentando cortes limpios y perfecta sofisticación.

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