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Clínicas de belleza; una historia de terror

* El riesgo de un error que marca, para siempre, la vida de una paciente con intenciones de mejorar su apariencia

Esta historia comenzó en el consultorio de una nutrióloga de nombre Estefanía ubicado en la zona de Lomas. Como complemento al régimen alimenticio que seguía la paciente, la profesional le recomendó someterse a un procedimiento de mesoterapia, consistente en la aplicación intramuscular de una sustancia que permite acelerar la pérdida de peso mediante la eliminación de bolsas de grasa localizada.

La nutrióloga aseguró en que el tratamiento era efectivo y seguro y que reforzaría el plan alimenticio. Ante la insistencia, acordaron aplicarlo, pero sesiones más tarde acabó el encanto. La paciente se percató de que, en los brazos, la mesoterapia le había provocado alguna protuberancias y cierto dolor, sin embargo, Estefanía evadió su responsabilidad y dijo que era una situación completamente normal. La paciente acudió por última vez con su nutrióloga el 22 de agosto con el problema agravado, pese a ello, la profesionista minimizó el hecho e intentó inyectarla una vez más.

El calvario comenzó ahí; la paciente acudió con un médico que, tras revisar la situación, determinó que requería intervención especializada para drenar los abscesos que se habían formado. Con mucho cuidado, extrajo pus y líquido sanguinoliento, además de colocarle unos parches. Pese esta atención, el malestar se agravó hasta que, el pasado 30 de septiembre, fue necesario que la paciente se sometiera a una intervención quirúrgica con un diagnóstico reservado, pues el médico, literalmente, le dijo: Es más grave de lo que pensaba.

La paciente ha buscado el apoyo de quien fuera su nutrióloga, sin embargo, lejos de asumir su responsabilidad, junto con su madre, respondió de manera violenta por lo que se vio obligada a presentar denuncias ante la COEPRIS y la Comisión de Arbitraje Médico.

Cuatro meses después de haberse sometido a este proceso, la paciente sigue buscando su salud, justicia y servir como ejemplo de que las clínicas de belleza pueden no ser lo que parecen y pueden convertirse en una pesadilla que pone en riesgo su salud y su vida.

Seguiremos informando.

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