No es casualidad la escena en donde Baturro (Enoc Leaño) decapita a un guajolote sobre la mesa de la cocina.

Más que la falta de recursos económicos, la pobreza más dolorosa es la que tiene que ver con no encontrar posibilidades para salir adelante, más que robando o consiguiendo dinero a la mala, señaló Gael García, sobre el contexto en el que viven “El cagalera”, “El moloteco” y “Sugheili” en la cinta Chicuarotes.

Ambientada en la época contemporánea, la historia original de Augusto Mendoza, retrata la manera en la que jóvenes, de entre 16 y 20 años, enfrentan la vida sin un trabajo formal, entre la violencia de su comunidad, los maltratos familiares y su necesidad de huir de ese ambiente.

 

Una escena de la película

En entrevista, Gael García Bernal expuso que en este su segundo largometraje como director, quiso mostrar esa miseria que no tiene que ver tanto con la falta de recursos, sino con “la pobreza de espíritu, esa que no te permite ver hacia adelante”.

“Los chavos de Chicuarotes parten de narrativas que ellos heredaron. Por la falta de amor, por ejemplo, no tienen la creatividad de elaborar una narrativa propia, de libertad y de otras posibilidades, y heredan la narrativa única de hay que salir, de hay que escapar de ese lugar”, explicó el realizador.

En la trama, “El cagalera” (Benny Emmanuel) en complicidad con su mejor amigo “El moloteco” (Gabriel Carbajal) harán hasta lo imposible con tal de conseguir el dinero suficiente para comprar una plaza de un sindicato y poder vivir sin trabajar.

El actor Benny Emmanuell ganó el Ariel y posa con él.

Para ellos, dijo Gael, esa es su oportunidad para salir de su pueblo, “porque piensan que si no lo hacen no lograrán ser alguien en la vida y lo más sorprendente es que heredan también el hecho de que existe la posibilidad de secuestrar a alguien, a otro niño” para conseguir dinero.

“Yo a esa edad no entendía el concepto secuestro, no crecí con ese concepto, ahora los niños crecen con eso como si fuera parte de nuestra sociedad y de nuestro andar. Ellos (los personajes de la cinta) le echan la culpa a la pobreza y a que tienen que salir adelante, cuando no tiene que ver con eso sino con su falta de amor, aunque suene cursi y trillado”, expuso el cineasta, cuya ópera prima como director fue “Déficit”.

El sentido femenino en la historia

 

Para Gael García Bernal la única persona responsable en esta película es “Sugheili”, personaje “cuyos diálogos son de responsabilidad y de optimismo. Es la esperanza de la película”.

Interpretada por Leidi Gutiérrez, “Sugheili” es quien busca resolver el problema en el que se metieron su novio “El cagalera” y su compinche “El moloteco”. Sin embargo, su intervención en el conflicto la llevará a ser víctima de abuso sexual.

Al respecto, Gael señaló: “Las niñas son las voces más acalladas en la historia de la humanidad y ahora son ellas quienes están teniendo otras narrativas. Y creo que el cine es importante para darle una dimensión a su discurso, una mucho más compleja, transversal, elevada y experimental”.