La Momnesia, también conocida coloquialmente como «cerebro de mamá» (baby brain), es un fenómeno real que afecta a una gran mayoría de mujeres durante el embarazo y los primeros meses del posparto.
Se manifiesta a través de pequeños olvidos cotidianos, falta de concentración y una sensación de «neblina mental» que puede resultar frustrante. Aunque a menudo se toma con humor, es una respuesta biológica a los profundos cambios que atraviesa el cuerpo femenino en esta etapa.

Lejos de ser un deterioro cognitivo, estudios neurocientíficos sugieren que la momnesia es el resultado de una reestructuración cerebral. Durante la gestación, el cerebro de la mujer experimenta una poda sináptica para optimizar las áreas encargadas de la empatía y la intuición, preparándola para interpretar mejor las necesidades del recién nacido.
Esta «especialización» en el cuidado del bebé provoca que otros datos menos relevantes, como dónde se guardaron los objetos o fechas secundarias, queden temporalmente en un segundo plano.

A esta reorganización neurológica se suman factores externos determinantes como la falta crónica de sueño y el aumento de los niveles de cortisol por el estrés de la crianza. Los expertos aseguran que estos episodios de distracción son transitorios y no representan un daño permanente.