
La directiva azulcrema tiene prácticamente amarrada la incorporación del mediocampista brasileño Rodrigo Dourado para el torneo Clausura 2026.
La llegada del volante sudamericano genera un exceso en el cupo de jugadores no formados en México dentro de la nómina. Ante esta situación, el alto mando en Coapa determinó que Igor Lichnovsky sea el elemento sacrificado para permitir el nuevo registro. El central andino dejará su puesto tras un periodo de altibajos y una pérdida de protagonismo notable en los planes del cuerpo técnico.
Igor no figura en las prioridades tácticas del entrenador brasileño para los desafíos que restan en el calendario futbolístico. La zona defensiva cuenta con suficientes alternativas de confianza que garantizan la solidez necesaria sin depender del aporte del futbolista chileno. Su salida representa la solución más viable para ajustar el balance administrativo del club antes del cierre de registros oficiales.
Rodrigo Dourado arriba al nido con 31 de edad, una cifra que rompe con la política habitual de contrataciones. El club suele apostar por talentos más jóvenes, pero en esta ocasión decidió priorizar la experiencia y el equilibrio en el mediocampo.
Las negociaciones económicas con el conjunto potosino resultaron complejas debido al elevado precio solicitado por la carta del jugador. Sin embargo, la insistencia de Jardine por contar con su compatriota inclinó la balanza para realizar la inversión financiera requerida.