Lo que debía ser una noche de júbilo y esperanza se transformó en un instante de terror absoluto para una familia por una bala perdida en la comunidad de La Angostura, cerca del municipio de Rioverde en la Zona Media de San Luis Potosí.
Apenas terminaban de intercambiar los tradicionales abrazos de Año Nuevo y se disponían a disfrutar de la cena de celebración, cuando el estruendo de una bala perdida interrumpió la paz del hogar. El proyectil impactó directamente en el centro de la mesa, justo en el núcleo donde la familia se encontraba reunida, dejando a todos en un estado de shock profundo.
El suceso ha sido descrito por los testigos como un fenómeno que desafía las probabilidades, pues la bala rozó milimétricamente las cabezas de los presentes mientras se sentaban a comer. En un segundo, la atmósfera de fraternidad, amor y alegría se vio invadida por la danza caprichosa de la muerte, que decidió manifestarse en medio del banquete.
Para los integrantes de la familia, el evento queda entre la interpretación de un milagro divino, un destino afortunado o una advertencia escalofriante sobre los peligros de las tradiciones violentas.
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa el grave riesgo que representan los disparos al aire durante las festividades decembrinas. Lo que comenzó como un círculo de unidad familiar estuvo a punto de teñirse de sangre y luto por una irresponsabilidad externa.