
En el cambiante mundo de la moda, hay estilos que se reinventan con cada generación, y el preppy es uno de ellos. Nacido en las universidades de élite de Estados Unidos a mediados del siglo XX, este estilo ha logrado trascender sus raíces académicas para convertirse en un referente global de elegancia juvenil y sofisticación casual.
Aunque tradicionalmente asociado con la clase alta y la vida universitaria, el estilo preppy ha sido adoptado y reinterpretado por distintas generaciones, manteniéndose como una tendencia fresca y vigente.
¿Qué es el estilo preppy?
El término «preppy» proviene de «preparatory schools», escuelas privadas estadounidenses a las que asistían los hijos de familias adineradas antes de ingresar a universidades como Harvard, Yale o Princeton. El estilo refleja precisamente esa estética: ordenada, pulida y con un aire aristocrático relajado.
En cuanto a moda, se caracteriza por el uso de prendas clásicas como suéteres sobre los hombros, camisas tipo polo, pantalones chinos, faldas tableadas, blazers, mocasines, y colores neutros o pasteles, frecuentemente combinados con estampados como rayas, cuadros o escudos universitarios.
La evolución del preppy
Aunque sus raíces son conservadoras, el estilo preppy ha evolucionado a lo largo del tiempo. En los años 80 fue popularizado por marcas como Ralph Lauren, Lacoste y Tommy Hilfiger. En los 2000, resurgió gracias a íconos culturales como Gossip Girl, donde personajes como Blair Waldorf y Chuck Bass encarnaban a la perfección esta estética con un toque moderno y provocador.
Hoy en día, el preppy vive un nuevo auge gracias a las redes sociales, particularmente en TikTok, donde generaciones jóvenes lo han adoptado con combinaciones más atrevidas, mezclando lo clásico con lo urbano, y usando la estética no solo como una forma de vestir, sino también como una actitud de confianza y estilo personal.
Más que moda: un estilo de vida
El preppy no es solo una forma de vestir, también se relaciona con una imagen de éxito académico, buena educación y comportamiento refinado. Sin embargo, actualmente es también un espacio para la ironía y la reinterpretación, en el que cualquier persona puede adoptar el estilo sin pertenecer a un círculo privilegiado.
El resultado es una tendencia que equilibra lo tradicional con lo moderno, lo formal con lo relajado, y que ha demostrado tener una versatilidad capaz de adaptarse al paso del tiempo.