*La fábrica de la secretaría busca dar seguridad y comodidad a militares.

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El Universal.- Con tres kilogramos menos en el cuerpo los movimientos son más ágiles, hay menor cansancio al finalizar el día y se obtiene mejor rendimiento entre los militares, sin perder seguridad. Ese es el resultado de la investigación de ingenieros militares, con el descubrimiento de nuevos materiales y los avances tecnológicos para contar con innovadores chalecos blindados en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

El jefe de la fábrica de artículos de campaña de la secretaría, Noé Samperio Padilla, destacó que además de haber disminuido 21 por ciento el peso de los chalecos y de que ahora son más confortables, se estudia la posibilidad de agregar un blindaje más a los costados de esas piezas, para dar mayor protección.

Los chalecos que fabrica el Ejército cumplen con los más altos estándares de calidad, a diferencia de otras marcas en el mercado que no están certificadas, no cumplen con los niveles de seguridad y ponen en peligro la vida del usuario, afirmó Samperio Padilla.

Otro avance es que en este momento se analizan nuevas playeras de fibras sintéticas que absorben el sudor y hacen que se evapore rápidamente, como las que se usan en varios deportes, a fin de que los soldados estén frescos y no se agoten, “porque con el chaleco puesto se suda todo el tiempo.

“Son playeras de manga larga con el diseño de la ropa oficial, que va abajo del chaleco, y simula ser la prenda tradicional, pero aún están en análisis porque también deben tener resistencia para uso rudo y estar echas con materiales de larga duración”, adelantó el ingeniero industrial.

La investigación aplicada en los chalecos empieza en el laboratorio de pruebas balísticas, el único certificado en América Latina, localizado en Iztapalapa, CDMX.

La producción será de 5 mil 500 chalecos color selva, 3 mil 100 color azul y 550 color desierto para la secretaría, pero el complejo de 11 fábricas de la Sedena va a producir 4 millones de artículos, entre uniformes, playeras, botas, cascos, chalecos y gabinetes.

La investigación aplicada en los chalecos empieza en el laboratorio de pruebas balísticas, un equipo de ingenieros militares pone a prueba los chalecos en niveles de exigencia más altos que los del método tradicional internacional.